Anatomía nasal explicada
Un plan seguro comienza con entender de qué está hecha la nariz, porque la rinoplastia es tanto forma como función.
El puente (huesos nasales)
La parte superior de la nariz es hueso. En las narices de patrón masculino, estos huesos pueden ser más anchos o crear una protuberancia dorsal notable. La feminización puede implicar una remodelación para que el puente sea más estrecho y liso.
El tercio medio (cartílago y soporte)
Debajo de los huesos, la nariz se apoya en cartílagos (incluidos los cartílagos laterales superiores), que también ayudan a mantener la vía aérea abierta. Los ajustes en esta zona pueden refinar la anchura y el perfil, a la vez que preservan la respiración.
La punta (cartílagos laterales inferiores)
La forma de la punta proviene de los cartílagos laterales inferiores e influye en el ancho, la proyección y la rotación. Las puntas con patrón masculino pueden parecer más anchas o inclinadas hacia abajo. La feminización suele buscar una punta más estrecha y suave, con una elevación suave, sin forzarla a una apariencia artificial.
El tabique
El tabique nasal divide las fosas nasales y está compuesto de cartílago por delante y hueso por detrás. Un tabique desviado puede afectar tanto la apariencia como la respiración. La septoplastia puede mejorar el flujo de aire y también proporcionar cartílago que puede utilizarse para dar soporte a la nueva forma.
Las fosas nasales y la base alar
La base alar enmarca la parte inferior de la nariz. Unas fosas nasales más anchas y ensanchadas suelen dar una impresión más masculina; el estrechamiento puede crear una apariencia más pequeña y equilibrada en relación con los labios y las mejillas.
Piel y tejidos blandos
La piel más fina se define con mayor facilidad; la piel más gruesa puede ocultar detalles sutiles. El manejo de los tejidos blandos puede ayudar a que la estructura subyacente se muestre de forma natural.